Mucho se ha hablado sobre chat y pareja, se brindan consejos para flirtear y sobre qué hacer en esa primera cita. Pero… ¿sabemos a ciencia cierta qué ocurre en nuestro cerebro cuando flirteamos o cuando nos enamoramos?
El diario colombiano “El tiempo” ha publicado una curiosa entrevista realizada al Dr. Rodolfo Llinás, un neurólogo que actualmente se encuentra a cargo del Departamento de Fisiología y Neurociencia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. En esta entrevista, uno de los neurólogos más reconocidos en todo el mundo, ha brindado sus respuestas sobre el cerebro, los mecanismos del amor y la existencia de Dios; algo que, obviamente, puede ser aplicado a nosotros mismos cuando usamos chat y pareja para ligar o encontrar la media naranja.
¿Qué es el amor?
El amor es un estado funcional en el cual se activan una serie de neurotransmisores que nos hacen sentir bien.
¿Dónde se localiza el amor en el cerebro?
El amor, al igual que las emociones, se localizan fundamentalmente en lo que se conoce como el cerebro reptil, una de las zonas más antiguas del mismo que se encarga básicamente de nuestros instintos básicos y nuestra supervivencia. Allí no hay patrones fijos de comportamiento ya que esta parte del cerebro funciona dando respuestas rápidas a nuestras necesidades más básicas.
Vale aclarar que probablemente cuando relacionamos chat y pareja el cerebro reptil se encuentra aún más activo ya que la existencia de una pantalla de por medio exacerba la desinhibición.
¿Qué es el amor a primera vista?
Decimos que nos enamoramos por un flechazo cuando ya nuestro cerebro poseía un patrón fijo y activo de conexiones inter neuronales. Es decir, teníamos una predisposición a enamorarnos porque nuestro cerebro estaba listo para ello. Así, cuando aparece la persona indicada, este patrón se activa de manera inmediata.
¿Qué es el amor eterno?
Al contrario del amor a primera vista, en este caso las propias personas van construyendo sus redes neuronales a partir del día a día en relación con los comportamientos de la pareja. En el amor eterno las personas se guían por la palabra: responsabilidad que es quien mantiene activo constantemente el patrón del amor en nuestro cerebro, impidiendo que éste pase a un segundo plano.
El amor a primera vista proviene de los mecanismos más básicos e instintivos de nuestro cerebro, al contrario, el amor eterno se construye en las zonas más refinadas del mismo, en los lóbulos frontales.
A nivel cerebral, ¿qué es Dios?
Dios es un invento del hombre que proviene de su primitivismo y nos sirve para explicar todo aquello que no entendemos en la naturaleza.
Y tú, ¿coincides con estas ideas?
Imagen El amor y el cerebro no son incompatibles extraída de Flickr y tomada por OhhhBetty
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